ORIENTACIONES A PADRES


La permisividad es catastrófica"

La psicóloga Maritchu Seitún propone poner límites a los chicos en el hogar y no esperar que lo haga la escuela

 estado de permisivismo con el cual los padres hoy educan a sus hijos, es, a los ojos de la reconocida psicóloga Maritchu Seitún, un hecho catastrófico que acarrea consecuencias nefastas para el futuro. Y lo peor: los adultos no terminan de tomar conciencia.

Foto:Miguel Acevedo Riú

Esta profesional que tiene su agenda atiborrada de consultas de padres (con quienes trabaja en orientación desde hace más de 30 años, como una manera de promover la salud emocional y evitar terapias de menores) explica que los mayores han entendido mal lo que significa no ser autoritarios.
"Quisimos salirnos del modelo autoritarista y hemos caído en un permisivismo aún más dañino. Los papás hoy tenemos miedo a nuestros hijos; tememos perder su amor si les decimos que no a ciertas cosas. Los hijos se han convertido en los pequeños reyes de la casa, y nosotros, en sus esclavos", agrega Seitún, autora del libro Criar hijos confiados, motivados y seguros , que acaba de publicar Grijalbo.


Seitún es una optimista por naturaleza. Propone, con ejemplos prácticos, un modelo educativo intermedio en el cual los padres habiliten a sus hijos a expresar sus sentimientos y deseos, al mismo tiempo que encaucen lo que dicen y hacen. O sea, máxima aceptación de lo que se siente y desea, pero firmeza adecuada.

Etapa capital

Si bien insiste en que los primeros cinco años de vida son cruciales para instaurar hábitos sanos, o para brindar esa mirada amorosa e incondicional que todo hijo precisa para crecer con una buena estima de sí mismo, insiste en que siempre hay tiempo para cambiar y ser mejor padre.


"Los chicos nos dan millones de oportunidades", dice.
Es posible, entonces, volver a empezar y convertirse activamente sen un padre tierno y firme a la vez, capaz de mirar y amar al hijo incondicionalmente, más allá de sus actos.
Para no dañar su autoestima, según explica, debemos criticar su conducta, pero no su persona. Decirle: "«Quiero que dejes tu cuarto ordenado», y no, por ejemplo, «Sos siempre el mismo desordenado»".

Hogar, escuela, sociedad

Ella concibe la educación como las capas de una cebolla o como las cajitas de las muñecas rusas. El hogar es el primer lugar que debe contener al chico y ayudarlo a crecer con límites sanos. Si éste no lo hace, el niño tenderá a portarse mal en el colegio y buscará los límites allí. Si la escuela no lo frena, saldrá a la calle a hacer lío con el fin de que la policía lo pare.
"Muchas veces, el menor que delinque una vez que llega a la cárcel siente alivio, ya que por fin alguien lo ataja y lo cuida de sí mismo", comenta.
-¿Por qué fallamos a la hora de poner límites?
-Primero, porque no somos modelos válidos. Todo vale a la hora de violar reglas. Conducimos por la banquina, pasamos la luz roja, no respetamos el lugar en la fila. Y además, desde nuestros hogares, las escuelas y la sociedad no estamos estableciendo un sistema claro de pautas por cumplir [que conlleven consecuencias cumplibles], y mucho menos estamos ayudando a los menores a desarrollar la capacidad de esfuerzo, de espera y frustración que tanto necesitan para convertirse en personas maduras.
-¿Qué consecuencias tiene el satisfacer sus deseos de forma inmediata?
-Al hacerlo estamos criando chicos sin vuelo ni aspiraciones. La satisfacción inmediata nos impide levantar vuelo y encauzar la energía hacia objetivos más elevados. La falta de frustraciones saludables explica, en parte, por qué muchos adolescentes de hoy pocas veces tienen sueños imposibles o ideales comunitarios que vayan más allá de un iPod, una PlayStation o un celular. Los neurólogos hoy están llenos de consultas de chicos que no pueden esperar, que no se pueden frustrar. Antes, esto lo aprendíamos de la mano de nuestros padres. Tocaba esperar dos años hasta heredar la bici del hermano. Hoy se la compran ya. Por todo esto, pienso que los mayores tenemos una tarea muy activa en estos temas porque los estímulos externos son muy fuertes y atractivos, y distraen del esfuerzo que implica esperar y postergar.
-Esta cultura de la inmediatez, del todo ya, del descarte, produce chicos ansiosos, que quieren comprar de todo, hacer programas a cada rato. ¿Cómo manejar esta ansiedad?
-Se la maneja erigiéndonos en modelos y acompañando en el dolor. Los chicos no están acostumbrados a sufrir. Si, por ejemplo, el amiguito de la esquina no quiso jugar con mi chiquito de cuatro años, es mejor acompañar su sentimiento con frases como: "¡Qué bronca tenés! Te morías de ganas de jugar con fulanito y ¡qué pena que no quiso!". Es preferible eso a tener que decirle: "Bueno, no importa. Vamos a tomar un helado", para tapar su desilusión. Hay que trabajar su dolor para que el día que el compañero de banco del colegio lo rechace, él tenga recursos para soportarlo. Si no aprenden a sufrir de pequeños, nunca se animarán a alejarse de nosotros, porque al lado de papá no se sufre, o se convertirán más tarde en esos grandulones de 35 años que no quieren dejar la casa materna. Además, no tendrán herramientas para afrontar los dolores que la vida indefectiblemente les presentará.
El desafío y el esfuerzo por educar cada día con amor y paciencia es enorme y cansador, por momentos. Pero para Seitún, los intentos que se hagan por hacerlo suficientemente bien, con inteligencia, firmeza, buen ánimo y espíritu redundarán en el clima hogareño y el vínculo con los hijos.

DIXIT

"Quisimos salir del modelo autoritarista y hemos caído en un permisivismo aún más dañino"
"Al consentirlos, criamos chicos sin vuelo ni aspiraciones. Las frustraciones son saludables"
MARITCHU SEITÚN

QUINCE MINUTOS EXCLUSIVOS PARA LOS HIJOS

Seitún es práctica a la hora de dar consejos de crianza. Explica, por ejemplo, que no es necesario estar largos ratos dedicados a los hijos. "Con 15 minutos exclusivos por día y por hijo es suficiente." Eso sí: estando totalmente disponibles para escucharlos y mirarlos. Este tiempo diario es para ella "una vitamina que cura" y que, con los años, produce vínculos cercanos y amorosos en la familia. "Cuando nuestro hijo nota que, cuando estamos dedicados a ellos, aunque suene el teléfono o el celular nosotros no nos levantamos a atenderlo, se siente valioso y muy querido. Eso vale oro", concluye.






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Evolución del dibujo infantil: del garabato descontrolado al garabato con nombre.




La respuesta a esta pregunta es imprecisa ya que todo dependerá de muchos factores, entre otros de la estimulación que haya recibido y de si hemos puesto a sus alcance los materiales necesarios.
Aunque cada niño tiene su propia evolución y un desarrollo particular, en general, los niños de 18 meses ya son capaces de esbozar sus primeros garabatos.

En mi caso, mi hijo menor, de apenas 17 meses, imita desde los 14 o 15 a su hermano de 4 años. Se sienta en la mesa que tienen ellos para trabajar, coge los lápices de colores, las ceras o los crayones, una hoja de papel y ahí va: a dibujar!
En este artículo hablo de las tres fases del dibujo inicial de los niños, de la evolución de sus primeros trazos, de las fases del garabato. Es importante ver y conocer la evolución del dibujo infantil porqué aunque nosotros solo veamos rayas sin sentido en realidad todos esos garabatos esconden mucho más de lo que vemos.

La fase del garabato descontrolado (18-24 meses)


Los primeros dibujos, los garabatos descontrolados o garabatos sin finalidad, se limitan a ser una prolongación de la actividad motora de la mano, rayas, zig-zags, … son garabatos sin sentido pero que producen un gran placer para ellos. 

Los niños de 18 a 24 meses no tienen un control motor fino sobre los movimientos de su mano, por ello suelen salirse de la hoja de papel y sus trazos son o muy débiles o demasiado fuertes.

La elección de los colores es al azar y sin sentido artístico, da igual negro que verde. 

Del garabato sin control al garabato controlado (2-3 años)

En una segunda fase, con el garabato controlado, el niño de 2 años aprende a tener mayor control sobre sus movimientos y lo que antes eran rayas sin ton ni son ahora van adquiriendo mayor precisión. 

El niño aprende la relación entre el movimiento de su mano y las formas que realiza, descubre a la vez el control visual sobre los trazos por lo que existe ya la voluntad de realizar un trazo de un modo u otro. Es decir, intenta reproducir un pensamiento u algo que ha visto.Otra cosa es que consiga realizar exactamente aquello que pretendía. Es probable que cuando termine el dibujo nos diga “es un coche” o que cambie de opiniónmientras va dibujando, lo que en un principio empezó siendo un coche ahora es un monstruo con grandes orejas.

Ahora, el niño disfruta de placer de dibujar, de realizar movimientos con su mano que producen un resultado, por lo que encontramos que repite movimientos como trazos circulares, lineas que se cortan, puntos, rayas…

Cuando el garabato ya tiene nombre. (3-4 años)

En la fase del garabato con nombre, el niño ha adquirido mayor control de su grafomotricidad. Los trazos van evolucionando, el niño de esta edad ya es capaz de realizar con mayor precisión rayas verticales, horizontales, círculos …
En este periodo del garabato con nombre, el desarrollo psicomotriz le permite mayor dominio de lo que hace, por lo que sus representaciones van siendo más reconocibles y pone nombre a sus garabatos. 
A diferencia de las anteriores fases, podemos observar como nuestro hijo empieza a elegir los colores con intención más o menos artística o realista, el sol es amarillo el agua azul, …
En este momento el niño percibe que sus dibujos son una forma de expresión, un modo de representar lo que ha visto, lo que imagina o lo que piensa. Capta la reacción que sus dibujos producen a los adultos por lo que es muy importante animar a nuestros hijos a seguir dibujando, intentemos no cuestionar ni corregir sus dibujos diciendo “¿qué dices que es?, si no se parece en nada!!!, venga que te lo dibujo yo!” u obligarle a poner nombre a sus producciones si en ese momento no se le ocurre nada, quizás está dibujando solo por el placer de hacerlo.
Al final de esta etapa aparece la primera representación de la forma humana, de forma esquemática, una cabeza de la que salen piernas y brazos, es lo que  llamamos fase del renacuajo y marca el inicio de la siguiente etapa la del dibujo pre-esquemático, de la que hablaremos en otro artículo.












  • La adquisición del lenguaje oral es muy importante en edades tempranas. Aquí te dejamos un libro super interesante que trata este aspecto y propone diferentes actividades.
























http://www.imageneseducativas.com/10-cuentos-imprescindibles-para-contar-a-tus-hijos-e-hijas/






Fuente: Megacirco

UN NUDO EN LA SÁBANA

En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los #hijos
Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños. 
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado.
Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana.
Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela.
Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor.

“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti”

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